EMPATÍA

Es necesario cambiar nuestra manera de interpretar el mundo, de escuchar, de ver, de sentir. Solamente así podremos transformar nuestra familia, nuestro barrio, nuestro país, nuestro mundo. 

Las aulas vacías, las zonas de juego sombrías. Pareciera que los lugares estuvieran reclamando por las personas. Esperamos que pronto podamos reencontrarnos y reconocernos como lo que verdaderamente somos: más que una estructura de carne y hueso, somos seres que sienten, ríen, lloran, se enojan, se entristecen: Al fin y al cabo, seres humanos.